Entrevista a Martín Glozman (Escritor, practitioner de Diálogo Abierto, Buenos Aires), grabada en el 30th International Meeting on Dialogical and Reflective Approaches in Treatments of Psychosis, Reikiavik, 25–30 de agosto de 2026.
Martín Glozman
Martín Glozman Escritor, practitioner de Diálogo Abierto Buenos Aires
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Entonces, Martín, por favor, di tu nombre y de dónde llegas.
Soy Martín Glozman, y vengo de Argentina — nací en Argentina.
Muy bien. Gracias por la entrevista.
La primera pregunta es: ¿qué te llamó más la atención en estos días acá en Reikiavik?
En un plano... en un plano superficial, lo que me gusta es que hay una resonancia muy grande, afectiva, que incluye la complejidad y que permite profundizar en un proceso que involucra la armonía y que finalmente nos encuentra de una forma plural, polifónica, absolutamente real, en la que todos estamos presentes, con todas las voces activas — y también con la conciencia de que hay que mejorar e incluir también a los que todavía no pueden estar acá.
Y estamos pensando cómo hacerlo, porque esa actividad está en la raíz, y es lo que va a hacer que podamos ser duraderos en el tiempo y dar respuesta a las problemáticas culturales y actuales, en todas las áreas.
¿Hay una palabra, una frase, una idea que te llevas a tu trabajo desde acá?
¿Alguna palabra que hayas escuchado, que te hayan dicho — algo que te resuene, interesante?
No soy de decir muchas palabras como frases... A veces aparecen. Ahora, si me preguntás, así como escritor, a veces emergen cosas. No me quedo siempre con lo primero que emerge: a veces trato de seguir buscando. Pero con una cámara y una entrevista en vivo no sé si tengo tiempo para seguir buscando. Sé que Kari Valtanen me dijo... acordamos y compartimos que la reunión, el workshop que tuvimos en torno a «Poder y apertura» — power and openness — fue muy lindo, se habló en serio; éramos siete personas y realmente pudimos dialogar sobre problemáticas constitutivas de esta red, pero también de las redes que hacemos en otras redes que no comparten el principio dialógico, y que nos restringen o nos generan limitaciones que son desafíos — en un hospital, en la organización de la sociedad convencional, de la sociedad común, digamos, por fuera del modelo dialógico.
Y compartimos que teníamos perspectivas que podían ser diferentes con Kari, así entre nosotros, pero también fue algo común: diferentes perspectivas, diferentes posiciones — y a veces hay jerarquía en esas posiciones, aunque haya horizontalidad en la conversación.
Y que hablamos poco — no dijimos mucho, pero todos pudimos decir algo. Y lo que dijimos fue muy cuidado.
Entonces, por ahí no se trata de decirlo todo, sino de decir poco, que pueda ser escuchado; poder escuchar lo que dice el otro, que sea cuidado — y, a través de lo que uno escucha, tomar dimensión de todo aquello que todavía nos está diciendo, pero que ya estoy percibiendo: en la forma en que lo dice, en la presencia con que lo dice, en cómo interactúa — y en lo poco que dice, es cómo lo dice. Y esa frase es: less is more. Menos es más.
Bien. Y la última pregunta es: ¿dónde estará el Diálogo Abierto en 2030?
Si trabajamos mucho... Y eso no significa solo tener horas de oficina, ni trabajar solo hacia afuera: trabajamos con nosotros y entre nosotros. Y aprendemos más de los diálogos con la gente que piensa diferente, para que esta propuesta pueda ser aceptada sin que los desafíe ni los descalifique. Posiblemente seamos una de las respuestas a la crisis internacional, intercontinental, que la sociedad cultural humana está viviendo.
Y, en la práctica: ¿dónde vamos a estar, en los varios países?
Yo creo que la práctica dialógica tiene algo del trabajo del diplomático, por decirlo de una manera, ¿no?
Alguien que, para poder hacer su trabajo, tiene que ofrecerlo desde la humildad y como un servicio — un servicio honrado.
Yo sirvo a la comunidad. ¿Qué tengo a cambio?
Lo que me permite servir. Tengo que viajar, tengo que pagar un pasaje: eso lo necesito para poder servir. Tengo que recibir algo honrado por mi trabajo, que hago con humildad y honradamente. Pero es servir. Si yo, cuando trabajo, estoy buscando una posición de poder, voy a entrar en algo que no es lo que nos va a permitir trabajar bien.
Las posiciones de poder las pueden tener otros — los países, los gobiernos —, pero nosotros podemos facilitar procesos de diálogo, con herramientas y procesos que venimos desarrollando, con muchos ejemplos para enseñar: ejemplos prácticos de cómo intervenimos en la cultura, de cómo desarrollamos estas organizaciones — como CSAC, en Vermont, que funciona hace 30 años: funciona muy bien, y es poco conocida — la gente no conoce este tipo de organización. Creo que la network, con las Dialogical Practices y el Open Dialogue, es una organización.
Es una red, pero también es una organización. Una organización no convencional, orgánica — pero es una organización. Y hay que estudiar esa organización para poder enseñarla, para que otra gente la conozca como organización y entienda los procesos que vivimos: poder cuantificarlos, documentarlos, objetivarlos, y enseñarlos como ejemplo de una organización diferente, que creció desde adentro.
Muy bien, gracias por la entrevista. ¿Hay algo más que quieras decir?
Sí: gracias a ustedes — a Cristiana, gracias a Lupo. Básicamente quiero agradecer: a Tony, que fue importante para mí para decidir venir; a la organización; a Jaakko, a Sofi, a Elisa — a muchos, a todos quiero agradecer.
Te quiero agradecer mucho, porque te quiero mucho — y también porque, hablando de procesos, me estás acompañando en un proceso de mi vida que me está permitiendo cambiar, con mucho esfuerzo — lo estamos ganando. Y también al grupo General Issues. Te lo agradezco.